Las úlceras de la extremidad inferior son heridas crónicas cuya causa está casi siempre en la propia pierna: la insuficiencia venosa, la isquemia arterial o la neuropatía diabética. El EIR pregunta sobre todo cómo distinguir la úlcera venosa de la arterial, qué consigue la compresión y con qué índice tobillo-brazo se aplica, cómo se cura el lecho y la piel de alrededor, y por qué se ulcera el pie diabético y cómo se previene.
Apuntes para el EIR · versión 2026-09-27 · sin revisión enfermera. Todas las preguntas son reales, de exámenes EIR, con su año y su número; ninguna está escrita por IA. Las respuestas están en el solucionario, al final.
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EIR 2021 · 1 pregunta
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EIR 2025 · 2 preguntas
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14 preguntas de este tema en 22 exámenes (2004-2026, ordinarias, clasificación segura).
Lo más repetido
- Úlcera venosa vs arterial: la claudicación y el dolor en decúbito no son propios de la venosa (3 exámenes)
- Pie diabético: la neuropatía como factor principal de ulceración (2 exámenes)
Índice
- Resumen para repasar3
- Puntos clave6
- 1. Úlceras de la extremidad inferior: concepto, frecuencia y clasificación7
- 2. Úlcera venosa: mecanismo, clínica y alteraciones de la piel8
- 3. Diagnóstico diferencial: venosa, arterial, hipertensiva y neuropática10
- 4. Tratamiento de la úlcera venosa: compresión e índice tobillo-brazo13
- 5. Cura local de la úlcera de pierna: exudado, piel perilesional, infección y cicatrización16
- 6. Úlcera arterial e hipertensiva: tratamiento20
- 7. Pie diabético: por qué se ulcera y cómo se reconoce21
- 8. Pie diabético: exploración, riesgo y clasificación de la úlcera24
- 9. Pie diabético: autocuidados, calzado y tratamiento26
- Todas las preguntas del tema (14)29
- Preguntas que también podrían ser de este tema (3)33
- Solucionario34
- Fuentes35
Resumen para repasar
1. Úlceras de la extremidad inferior: concepto, frecuencia y clasificación
- La úlcera es una herida cronificada; CONUEI exige cronicidad, inicio espontáneo o accidental y una etiología atribuible F1.
- Venosa, isquémica y neuropática = 95 %; las venosas, 75-80 %; la hipertensiva, 3-4 % F1.
- En la úlcera mixta, la isquemia avanzada es la etiología que se resuelve primero F1.
- Pulsos tibiales e ITB > 0,80 → no isquémica; < 0,80 → isquémica. Lateral interna → venosa; lateral externa → hipertensiva; plantar → neuropática F1.
- Profundidad: I epidermis y dermis, II subcutáneo, III fascia y músculo, IV hueso F1.
2. Úlcera venosa: mecanismo, clínica y alteraciones de la piel
- La hipertensión venosa daña la microcirculación y lleva a la lipodermatoesclerosis y a la úlcera F2.
- Úlcera venosa: lateral interna del tercio distal, redonda-oval con bordes excavados, dolor bajo salvo infección F1; pulsos pedios presentes F4.
- Síntomas: pesadez y prurito; el dolor mejora al elevar las piernas F3.
- Dermatitis ocre: hemosiderina de hematíes extravasados F9,F10. Lipodermatoesclerosis: fibrosis endurecida de piel y subcutáneo, con dermatitis ocre F9,F10. Atrofia blanca: placas blanco marfil con telangiectasias F10.
- La linfangitis periulcerosa es un signo de infección F1.
- CEAP: C4a pigmentación o eczema; C4b lipodermatoesclerosis o atrofia blanca; C5 úlcera cicatrizada; C6 activa F1.
3. Diagnóstico diferencial: venosa, arterial, hipertensiva y neuropática
- Arterial: claudicación intermitente, dolor nocturno que se alivia en declive y empeora en decúbito, palidez a la elevación, frialdad, pulsos ausentes F1,F3.
- Úlcera arterial: tercio inferior, dedos o talón, bordes irregulares, base necrótica F1; piel pálida, brillante y sin vello F2.
- Venosa: edema importante, pulsos normales, piel con pigmentación o lipodermatoesclerosis; la claudicación no es propia F1,F4.
- Martorell: cara lateral externa, mujer hipertensa, dolor intenso nocturno, pulsos presentes; el dolor no mejora al bajar la pierna F1,F3.
- Neuropática: zonas de apoyo, hiperqueratosis, indolora F1.
4. Tratamiento de la úlcera venosa: compresión e índice tobillo-brazo
- La compresión es la piedra angular F5: reduce la hipertensión venosa y el edema, mejora el retorno, alivia los síntomas y acelera la cicatrización y previene la recidiva F1,F3,F10.
- Alta compresión (> 40 mmHg) mejor que baja; multicapa mejor que un solo componente F1.
- ITB > 0,8: 40 mmHg segura; 0,5-0,8: 20 mmHg con baja elasticidad; < 0,5: contraindicación absoluta (en la recomendación, < 0,60) F1.
- Otras contraindicaciones absolutas: artritis y dermatitis agudas; relativa: insuficiencia cardíaca F1.
- ITB normal para CONUEI: 0,80-1,20; la calcificación de Mönckeberg lo falsea en diabéticos F1.
- Medias: clase II (21-29 mmHg) para tratar y prevenir úlceras venosas F1. Pies elevados 10-20 min varias veces al día F5.
5. Cura local de la úlcera de pierna: exudado, piel perilesional, infección y cicatrización
- Úlcera profunda y muy exudativa: alginato o hidrofibra, con espuma como secundario F1. El alginato absorbe 15-20 veces su peso F6.
- Piel perilesional: películas barrera no irritantes u óxido de zinc F1; en la úlcera venosa macerada, ni hidrocoloides ni films F2.
- La infección es la complicación más prevalente; no se cultiva sin signos clínicos F1.
- Muestra: CONUEI recomienda la punción-aspiración F1; el IWII 2022 prefiere la biopsia y, si no, el hisopado de Levine F7.
- Criterios de biofilm: fracaso antibiótico, recurrencia al suspenderlo, aumento del exudado, granulación friable, signos sutiles de infección F7.
- Retrasan la cicatrización: exceso de humedad y sequedad F2, desnutrición y deshidratación F2, corticoides, citostáticos, anticoagulantes y AINE F1, y el aislamiento social F11.
6. Úlcera arterial e hipertensiva: tratamiento
- Isquemia crítica: tobillo < 50 mmHg, ITB < 0,30 F1; la revascularización es de elección y sin demora F1.
- Antes de revascularizar: cura seca, antiséptico en la necrosis seca y sin vendaje compresivo F2.
- Nada de desbridamiento cortante en una pierna sin pulsos F4; en la hipertensiva, no se revasculariza F3.
7. Pie diabético: por qué se ulcera y cómo se reconoce
- La neuropatía periférica es el principal factor de la úlcera del pie diabético (78 % en un ensayo) F14,F1; la EAP está en hasta el 50 % F12.
- La microangiopatía no es la causa principal F12.
- Desencadenante: siempre traumático; el calzado inadecuado es el extrínseco más frecuente. Agravante principal: la infección F1.
- Neuropatía: pérdida de sensibilidad, deformidades, piel seca y agrietada, pie caliente, hiperqueratosis F18,F12; dolor nocturno que mejora al caminar F18.
- Isquemia: claudicación, dolor en reposo que se alivia con la pierna colgando, piel brillante sin vello F14,F2.
- Úlcera en el pie a lo largo de la vida: 19-34 %; recidiva 40 % al año F12.
8. Pie diabético: exploración, riesgo y clasificación de la úlcera
- Monofilamento de 10 g: tres sitios, perpendicular hasta que se doble, 2 s, nunca sobre callo o úlcera; presente en cada sitio con 2 de 3 aciertos F12; anual en todos F14.
- EAP menos probable con ITB 0,9-1,3 e índice dedo-brazo ≥ 0,70 F12.
- Riesgo IWGDF: 0 revisión anual; 1 cada 6-12 meses; 2 cada 3-6; 3 cada 1-3 meses F13.
- Wagner: profundidad, del 0 al 5 (4 gangrena del antepié) F12; el IWGDF recomienda SINBAD F12.
9. Pie diabético: autocuidados, calzado y tratamiento
- Inspección diaria, también entre los dedos; lavado con agua < 37 °C y secado cuidadoso entre los dedos, sin remojos F12.
- Nunca descalzo, ni en casa; sin fuentes de calor; crema pero no entre los dedos; nada de callicidas F12.
- Uñas: corte recto y limar suavemente las esquinas F16.
- El calzado inadecuado o ir descalzo son las principales causas de traumatismo que ulcera el pie F12,F17.
- Zapato 1-2 cm más largo que el pie, probado de pie y al final del día F12,F15.
- Úlcera plantar neuropática: yeso de contacto total o dispositivo no removible hasta la rodilla F12. Cultivo de tejido (legrado o biopsia), no hisopo; osteomielitis con sonda-hueso F12.
Puntos clave
- Venosa, isquémica y neuropática suponen el 95 % de las úlceras de la extremidad inferior; el 75-80 % son venosas F1.
- Úlcera venosa: zona lateral interna del tercio distal, redonda-oval, dolor bajo que mejora al elevar la pierna, pulsos presentes, edema y piel con pigmentación, eccema, lipodermatoesclerosis o atrofia blanca F1,F3,F4.
- La claudicación intermitente y el dolor persistente que empeora en decúbito son de la úlcera arterial, no de la venosa F1.
- La dermatitis ocre se debe a la hemosiderina de hematíes extravasados; la lipodermatoesclerosis es una fibrosis endurecida de piel y tejido subcutáneo F9,F10.
- La compresión reduce la hipertensión venosa y el edema, mejora el retorno y los síntomas y acelera la cicatrización; con ITB > 0,8 es segura a 40 mmHg con vendaje multicapa F1,F4,F10.
- En úlceras profundas muy exudativas: alginato o hidrofibra; la piel perilesional se protege con películas barrera no irritantes u óxido de zinc F1.
- CONUEI recomienda la punción-aspiración para la muestra microbiológica de la úlcera de pierna; el IWII 2022 prefiere la biopsia F1,F7.
- El aumento del exudado es un criterio de biofilm F7.
- Úlcera arterial sin revascularizar: cura seca, sin compresión y sin desbridamiento cortante F2,F4.
- La neuropatía periférica es el principal factor de ulceración del pie diabético; el calzado inadecuado, el desencadenante extrínseco más frecuente F1,F12,F14.
- Autocuidado del pie: inspección diaria, secar entre los dedos, no andar descalzo, sin fuentes de calor, uñas cortadas rectas F12,F16.
- El zapato debe ser 1-2 cm más largo que el pie y probarse de pie al final del día F12,F15.
1. Úlceras de la extremidad inferior: concepto, frecuencia y clasificación
El documento español de referencia es la Conferencia Nacional de Consenso sobre las Úlceras de la Extremidad Inferior (CONUEI, 2.ª edición, 2018), avalado por las sociedades de enfermería vascular, angiología y heridas. Para CONUEI, el propio concepto de úlcera ya indica cronicidad: la úlcera es una «herida que se ha cronificado» F1. Su definición de úlcera de la extremidad inferior (UEEII) exige tres variables mínimas: cronicidad de una herida en la extremidad inferior, inicio espontáneo o accidental y una etiología atribuible a un proceso fisiopatológico de la propia extremidad o sistémico F1. Llamarlas a todas «úlceras vasculares» es impreciso, porque incluiría úlceras de otras etiologías, como las neuropáticas F1.
Frecuencia. Tres etiologías, la venosa, la isquémica y la neuropática, suponen el 95 % de todas las UEEII F1. Entre el 75 y el 80 % son de etiología venosa F1,F3. La incidencia global es de 3 a 5 casos nuevos por mil personas y año y la prevalencia, del 0,10 al 0,30 %; ambas se duplican por encima de los 65 años F1. La úlcera hipertensiva de Martorell supone entre el 3 y el 4 % F1.
Úlcera mixta. El término sugiere que intervienen dos o más etiologías, pero se acepta que, si hay un grado avanzado de isquemia, esta es la etiología fundamental y la que hay que resolver primero, aunque haya signos de otras causas F1. CONUEI advierte que diagnosticar sin más una «úlcera mixta» se ha señalado como una de las principales causas de su cronicidad F1.
Orientación inicial por el pulso, el ITB y la localización (algoritmo de CONUEI): con pulsos tibiales positivos e ITB > 0,80, la etiología es no isquémica; con pulsos negativos e ITB < 0,80, isquémica F1. Después, la localización da la primera opción: cara lateral interna → venosa; cara lateral externa → hipertensiva; zona plantar → neuropática F1.
| Grado (CONUEI, estructura morfológica) F1 | Tejido afectado |
|---|---|
| Grado I | Epidermis y dermis |
| Grado II | Tejido celular subcutáneo o hipodermis |
| Grado III | Fascia y músculo |
| Grado IV | Hueso |
CONUEI tiene una segunda clasificación en cuatro grados según el tejido de la base: grado I, base ocupada al 100 % por granulación; grado IV, base ocupada en su totalidad por tejido necrótico, sin granulación F1. Cuando una recomendación habla de úlceras «profundas (grado IV)» se refiere a la clasificación por profundidad F1.
2. Úlcera venosa: mecanismo, clínica y alteraciones de la piel
Mecanismo. La hipertensión venosa de la pierna daña la microcirculación de la piel; eso lleva a la lipodermatoesclerosis y, en algunos pacientes, a la úlcera F2. Los productos de degradación de los hematíes, como la hemosiderina, producen la hiperpigmentación ocre, y la inflamación que desencadenan acaba en fibrosis de la dermis y del tejido subcutáneo (lipodermatoesclerosis) F10.
Clínica de la úlcera venosa según CONUEI. Localización: zona lateral interna del tercio distal de la pierna. Morfología: forma redonda-oval con bordes excavados, de aspecto inflamatorio si hay exudado. Tejido periulceroso con signos de insuficiencia venosa crónica (IVC) avanzada: pigmentación, eccema, lipodermatoesclerosis y/o atrofia blanca (grados CEAP C4 y C5). Dolor: bajo, salvo si hay infección F1. En la exploración se buscan los signos de IVC (telangiectasias, venas reticulares, varices, edema, pigmentación, eccema, corona flebectásica, atrofia blanca, úlceras previas) y se explora el pulso arterial (presencia o ausencia) F1.
Otras guías lo completan: los síntomas más importantes son la pesadez y el prurito de piernas; si hay dolor suele ser moderado y se reduce al elevar las piernas, y es más intenso si hay infección F3. Los pulsos pedios están presentes, el ITB es ≥ 0,8 y la piel puede estar más caliente F4. Son úlceras superficiales, con granulación roja y exudado moderado-alto, y el edema es generalizado F4.
| Alteración cutánea de la IVC | Qué es |
|---|---|
| Dermatitis ocre (pigmentación) | Oscurecimiento pardusco de la piel por hematíes extravasados F10; la producen los depósitos de hemosiderina y predomina en las zonas premaleolares F9 |
| Eccema (dermatitis eccematosa) | Eritema y descamación de la piel, al principio en la cara inferointerna de la pierna F10; favorecido por la sequedad de la piel, sobre los trayectos venosos o alrededor de una úlcera F9 |
| Lipodermatoesclerosis | Fibroesclerosis de la piel asociada a fibrosis del tejido celular subcutáneo, que está retraído F9; inflamación crónica con fibrosis de la piel y el tejido subcutáneo, en la que se ve dermatitis ocre con endurecimiento de la piel, adherida a planos profundos; es un signo de EVC avanzada F10. La piel aparece engrosada y con fibrosis F2 |
| Atrofia blanca | Placas estrelladas, lisas, blanco marfil, de consistencia esclerótica, salpicadas por telangiectasias y petequias y rodeadas de un halo hiperpigmentado, en el tercio inferior de piernas y pies F10 |
| Corona flebectásica | Abanico de numerosas pequeñas venas intradérmicas en la cara medial o lateral del tobillo; signo temprano de EVC avanzada F10 |
Ocre = hierro de la sangre salida del vaso (hemosiderina). Blanca = placa de marfil moteada de capilares. Lipodermatoesclerosis = piel y grasa duras (fibrosis) y pigmentadas. La linfangitis no es un trastorno de la IVC: es un signo de infección.
La linfangitis periulcerosa, junto con el cambio en el exudado, el edema y la fiebre, es uno de los signos clínicos de infección de la úlcera F1.
Entre los trastornos cutáneos que pueden conducir a úlceras de etiología venosa, la lipodermatoesclerosis es:
- Una lesión cutánea secundaria a extravasación de hematíes y depósitos de hemosiderina.
- Una zona cutánea indurada que afecta a la piel y tejido celular subcutáneo, formando placas hiperpigmentadas.
- Una zona cutánea de aspecto blanquecino, a menudo surcadas por capilares y varículas.
- Una lesión cutánea secundaria a la inflamación de los vasos linfáticos, por lo general de etiología bacteriana.
| Clasificación CEAP (clínica) F1 | Significado |
|---|---|
| C0 | Sin signos visibles o palpables de enfermedad venosa |
| C1 | Telangiectasias o venas reticulares |
| C2 | Venas varicosas |
| C3 | Edema |
| C4a | Pigmentación o eczema |
| C4b | Lipodermatoesclerosis o atrofia blanca |
| C5 | Úlcera venosa cicatrizada |
| C6 | Úlcera venosa activa |
| S / A | Sintomático (dolor, irritación cutánea, pesadez, tumefacción…) / asintomático |
La CEAP (1994, revisada en 2004) es la clasificación más utilizada en la asistencia y en la investigación; además de la clínica (C) recoge la etiología (E), la anatomía (A) y la fisiopatología (P) F1.
La tabla es la CEAP revisada en 2004, la que recoge CONUEI 2018 F1. Una actualización posterior (2020) separa la corona flebectásica como subclase C4c y añade las formas recurrentes; su texto original no se ha podido leer (ver pendientes). La corona flebectásica es un signo temprano de EVC avanzada F10.
3. Diagnóstico diferencial: venosa, arterial, hipertensiva y neuropática
Úlcera isquémica (arterial) según CONUEI. En la anamnesis se valora la claudicación intermitente: antecedentes y clínica actual F1. El dolor, de predominio nocturno, es frecuente y muchos pacientes lo alivian poniendo la extremidad en declive en la cama F1. La palidez a la elevación y la frialdad son signos de isquemia avanzada, y palpar los pulsos tibiales tiene un valor predictivo negativo del 98 % para la isquemia por obstrucción arterial F1. Datos más prevalentes de la úlcera: localización en el tercio inferior de la extremidad, cara lateral interna, y/o dedos del pie y/o talón; bordes irregulares y poco profundos; base de tejido necrótico y/o fibrina; y dolor persistente, con exacerbación al colocar la extremidad en decúbito F1.
La claudicación intermitente, síntoma característico de la enfermedad arterial periférica, es un dolor muscular de la pierna que aparece al caminar y cede con el reposo, generalmente en menos de 10 minutos F3. El dolor isquémico en reposo aumenta con la elevación de la extremidad y mejora al bajarla F3. La piel perilesional de la úlcera arterial suele ser pálida, brillante, sin vello y delgada, y los pulsos (pedio, tibial posterior, poplíteo o femoral) están ausentes según el nivel de la obstrucción F2.
| Úlcera venosa | Úlcera isquémica (arterial) | |
|---|---|---|
| Localización | Zona lateral interna del tercio distal de la pierna F1; supramaleolar interna F4 | Tercio inferior, cara lateral interna; dedos; talón F1 |
| Forma y bordes | Redonda-oval, bordes excavados F1 | Variable, bordes irregulares y poco profundos F1 |
| Lecho y exudado | Granulación roja; exudado moderado-alto F4 | Necrótico y/o fibrina F1; seca, no exudativa F4 |
| Piel alrededor | Pigmentación, eccema, lipodermatoesclerosis (piel engrosada y endurecida), atrofia blanca F1,F2 | Pálida, brillante, sin vello, delgada F2 |
| Edema | Generalizado, significativo F4 | Localizado F4; aparece por dejar la pierna en declive F2 |
| Dolor | Bajo, salvo infección F1; mejora al elevar la pierna F3,F4 | Persistente, nocturno, empeora en decúbito y se alivia en declive F1 |
| Claudicación intermitente | No es propia | Sí: antecedente que se valora en la anamnesis F1 |
| Pulsos e ITB | Pulsos presentes; ITB ≥ 0,8 F4 | Pulsos ausentes; ITB < 0,8 F4 |
| Temperatura | Aumentada F4 | Frialdad F1 |
La claudicación intermitente, el dolor persistente que empeora en decúbito (al tumbar la pierna) y la ausencia de pulsos son de la úlcera arterial F1,F3. La venosa tiene pulsos normales, edema importante, dolor bajo que mejora al elevar la pierna, forma redonda-oval y piel con pigmentación, eccema o lipodermatoesclerosis F1,F3,F4.
Un paciente con una úlcera venosa en miembros inferiores presenta una sintomatología y manifestaciones clínicas características. Señale la respuesta INCORRECTA:
- La úlcera suele ser superficial y de aspecto rosáceo.
- Edema significativo.
- Claudicación intermitente.
- Pulsos normales.
Un paciente con una úlcera venosa en miembros inferiores presenta una sintomatología y manifestaciones clínicas características, ¿Cuál de las siguientes respuestas no es propia de esta situación?:
- Piel gruesa y endurecida.
- Edema significativo.
- Claudicación intermitente.
- Pulsos normales.
En la evaluación de los signos y síntomas más prevalentes atribuibles a la úlcera de etiología venosa, NO se encuentra habitualmente:
- Localización: zona lateral interna del tercio distal de la pierna.
- Forma redonda-oval con bordes excavados.
- Dolor persistente, con exacerbación al colocar la extremidad en posición decúbito.
- Tejido periulceroso con signos de insuficiencia venosa crónica avanzada: pigmentación, eccema y lipodermatoesclerosis, entre otros.
CONUEI describe la úlcera venosa con bordes excavados F1; la AEEVH y el manual del Servicio Cántabro de Salud, con bordes irregulares F2,F4. La arterial tiene bordes irregulares y es poco profunda para CONUEI F1; para la AEEVH suele ser superficial, con bordes lisos y redondeados F2; para el manual cántabro es profunda, de bordes regulares que se vuelven irregulares en fase avanzada F4. Para distinguirlas, fíate de la localización, el dolor, los pulsos y el ITB, no de la profundidad.
Úlcera hipertensiva de Martorell. Descrita por Fernando Martorell en 1945 como «úlcera supramaleolar por arteriolitis en las grandes hipertensas» F1. Se localiza en la superficie lateral externa del tercio distal de la pierna; es plana o poco excavada, de bordes irregulares, con base fibrinoide y dolor intenso de predominio nocturno; los pulsos tibiales están presentes y el ITB es normal F1. Se sospecha en mujeres hipertensas con pulsos positivos o índice > 0,75 F1. A diferencia de la isquémica, su dolor no mejora al bajar la pierna, sino que se agrava F3.
Úlcera neuropática (pie diabético). Aparece sobre zonas de apoyo y sobrepresión del pie o sobre deformidades, a menudo con callosidades; es redondeada u oval, con un borde de hiperqueratosis protuberante, y es indolora a la exploración (el dolor a la palpación puede indicar infección) F1.
4. Tratamiento de la úlcera venosa: compresión e índice tobillo-brazo
La terapia de compresión es la estrategia más efectiva en la cicatrización de la úlcera venosa; su objetivo es reducir la hipertensión venosa ambulatoria y el edema, y es efectiva tanto en la cicatrización como en la prevención de la recidiva F1. Es la piedra angular del tratamiento de las patologías venosas F5,F2, y tiene como objetivos reducir el edema (evitando la estasis y la hiperpresión venosa) y mejorar el retorno venoso F5.
- Disminuye la hiperpresión venosa distal y mejora la insuficiencia valvular F3.
- Aumenta la velocidad del flujo, mejora la bomba venosa y favorece la absorción del exudado intersticial F3.
- Frena el empeoramiento de los trastornos tróficos cutáneos (hiperpigmentación) F3.
- Acorta el tiempo de cicatrización de las úlceras; combinada con caminar, el 70 % de las úlceras cicatrizan en doce semanas F3.
- Reduce la incidencia y la sintomatología de la enfermedad venosa crónica (dolor, pesadez) y mejora la calidad de vida F10.
- Optimiza el equilibrio de humedad local, porque reduce la producción de exudado y la maceración F2.
Sus efectos son hemodinámicos: menos hipertensión venosa y edema, más retorno venoso, menos síntomas (dolor, pesadez) y cicatrización más rápida con menos recidivas F1,F3,F5,F10. Entre los objetivos que las guías asignan a la compresión no figura el control de la infección, que se valora y se trata aparte (sección 5) F1,F5.
Sistemas. La compresión se aplica con sistemas elásticos (vendas y medias), sistemas de baja elasticidad y sistemas neumáticos F1. La alta compresión (> 40 mmHg) es mejor que la baja (< 20 mmHg), y los sistemas multicomponente (multicapa) son más efectivos que los de un solo componente F1. Los de baja elasticidad ejercen una presión de trabajo alta durante el ejercicio y una presión de reposo baja: optimizan la bomba muscular y son muy seguros F1. La presión de reposo es la que ejerce el vendaje sin deambular; la de trabajo, los picos que se producen durante la marcha F2. Los vendajes inelásticos solo son efectivos cuando el paciente camina; los elásticos comprimen también en reposo F4.
Recomendación de CONUEI. Al inicio, un sistema multicomponente (baja elasticidad) con vendas de al menos 7 metros de largo y 10 cm de ancho y/o multicapa, que garanticen más de 40 mmHg en reposo; después, una ortesis (media) de baja elasticidad para evitar la recidiva F1. Ojo: el mismo documento describe la baja elasticidad con baja presión de reposo y aun así exige más de 40 mmHg en reposo en la recomendación F1. El vendaje multicapa, con unos 40 mmHg en el tobillo, es la primera elección en la úlcera venosa con ITB ≥ 0,8 F4.
| ITB (y presión sistólica en el tobillo) | Compresión según CONUEI 2018 F1 |
|---|---|
| > 0,8 (tobillo > 60 mmHg) | Compresión de 40 mmHg segura: alta compresión |
| > 0,5 y < 0,8 (tobillo 30-60 mmHg) | Compresión reducida: vendas de baja elasticidad de 20 mmHg |
| < 0,5 (tobillo < 30 mmHg) | Contraindicación absoluta |
En su recomendación final, CONUEI da como contraindicaciones absolutas un ITB < 0,60, la artritis y la dermatitis en fase aguda, y como contraindicación relativa la insuficiencia cardíaca congestiva; el efecto secundario es la dermatitis F1. La guía gallega coincide: compresión de hasta 40 mmHg con ITB superior a 0,8; por debajo, en general contraindicada o, si se aplica, con grados menores y vigilancia F3.
La compresión es la piedra angular del tratamiento de la úlcera de etiología venosa. Sin embargo, desde el punto de vista práctico, una adecuada compresión NO permite:
- Favorecer el flujo venoso de retorno.
- Reducir el edema.
- Disminuir el riesgo de infección en la herida.
- Reducir la sintomatología de la disfunción venosa como dolor o pesadez.
Mujer de 58 años, en seguimiento en consulta de enfermería de atención primaria para control de enfermedades crónicas y fomento del autocuidado, con antecedentes de insuficiencia venosa crónica. Presenta una úlcera en tercio distal inferior de pierna derecha desde hace 3 meses, pulsos conservados, exudado seroso y piel periulceral macerada. Tiene un Índice Tobillo Brazo (ITB) de 0,9 ¿Qué tipo de compresión aplicarías?:
- A pesar de los síntomas, el ITB nos indica que nos encontramos ante una isquemia severa en la que está contraindicada la compresión.
- El ITB nos indica que estamos ante una úlcera mixta, en la que está contraindicada la compresión fuerte y puede realizarse compresión de 20 mmHg bajo prescripción médica.
- El ITB es innecesario. Los síntomas muestran una úlcera venosa que requiere compresión con vendaje elástico de una capa.
- El ITB nos indica que estamos ante una úlcera venosa en la que está indicada la aplicación de compresión fuerte de 40 mm Hg mediante vendaje multicapa.
Para la compresión fuerte, CONUEI, la guía gallega y el manual cántabro usan el umbral del ITB de 0,8: un ITB de 0,9 con pulsos conservados permite 40 mmHg con vendaje multicapa F1,F3,F4; el manual cántabro pide aplicarla con precaución entre 0,8 y 1,0 F4. Por debajo de 0,8 discrepan: CONUEI admite 20 mmHg con baja elasticidad entre 0,5 y 0,8 F1; la AEEVH, vendaje de corto estiramiento con presión reducida (< 40 mmHg) entre 0,6 y 0,8, y contraindicación absoluta < 0,6 F2; el manual cántabro, no comprimir y derivar entre 0,5 y 0,8 F4; y SEMERGEN la contraindica de forma absoluta en la isquemia arterial con ITB de 0,6-0,8 F10. El propio CONUEI sitúa la contraindicación absoluta en < 0,5 en el texto y en < 0,60 en la recomendación F1.
Interpretación del ITB en CONUEI. Valores normales entre 0,80 y 1,20 F1. Un ITB > 1,20 permite descartar la úlcera isquémica, y uno < 0,75 descarta inicialmente cualquier otra etiología que no sea la isquémica; en la isquemia crítica el ITB es < 0,3 F1. La calcificación de la capa media arterial (de Mönckeberg), frecuente en los diabéticos, falsea el resultado F1. Otras guías usan otra tabla de normalidad: la AEEVH da como normal 0,9-1,3 y sospecha calcificación con > 1,3 F2.
| Ortesis (media) F1 | Presión en el tobillo | Uso |
|---|---|---|
| Clase I, ligera | 15-20 mmHg | Varices superficiales, IVC, prevención |
| Clase II, normal | 21-29 mmHg | Varices del embarazo y de severidad media; tratamiento y prevención de úlceras venosas; edema moderado |
| Clase III, fuerte | 30-40 mmHg | Grandes varices, insuficiencia venosa postrombótica; úlceras y edemas importantes |
| Clase IV, muy fuerte | > 40 mmHg | Linfedema y grandes edemas |
CONUEI sigue la escala del Real Decreto 1506/2012: clase I 15-20, clase II 21-29, clase III 30-40 y clase IV > 40 mmHg F1. SEMERGEN usa otra: clase I o normal 20-29, clase II o fuerte 30-40 y clase III o muy fuerte > 40 mmHg F10. Mira siempre los mmHg, no solo el número de la clase.
Medidas generales. El reposo con los pies elevados 10-20 minutos varias veces al día es beneficioso, y por la noche se recomienda que los pies queden unos 15 cm más altos que la cabeza, si no está contraindicado F5. Conviene mantener la piel hidratada para evitar grietas y evitar los golpes en las piernas F5. El ejercicio (natación, bicicleta, pasear) es aconsejable F5.
5. Cura local de la úlcera de pierna: exudado, piel perilesional, infección y cicatrización
Exudado. En la UEEII, el exceso de exudado se ha asociado con el bloqueo de los factores de crecimiento y de la angiogénesis y con un acúmulo excesivo de metaloproteinasas F1. Controlarlo con apósitos absorbentes, sin desecar la úlcera, ha demostrado efectividad F1. El apósito óptimo mantiene un ambiente húmedo sin macerar la úlcera ni el tejido periulceroso, actúa sobre el dolor y el olor y es aceptado por el paciente F1. La humedad y la sequedad extremas perjudican la cicatrización: la humedad excesiva macera y su escasez deja un lecho seco que retrasa la cicatrización F2.
En úlceras profundas (grado IV), los apósitos de alginato y/o hidrofibra de hidrocoloide son válidos para controlar el exceso de exudado; como apósito secundario, por su capacidad de absorción, las espumas de poliuretano. La piel perilesional se protege del exudado con películas barrera no irritantes o pomadas de óxido de zinc F1.
| Apósito | Indicación en úlceras vasculares (AEEVH) F2 |
|---|---|
| Film de poliuretano | Úlceras superficiales con exudación leve; no absorbe exudado F4 |
| Hidrogel | Tejido necrótico seco; no usar en úlceras exudativas |
| Hidrocoloide | Desbridamiento autolítico, exudado leve, epitelización |
| Alginato | Úlceras exudativas |
| Hidrofibra | Úlceras exudativas |
| Espumas | Úlceras exudativas; ambiente húmedo controlado |
| Gasa | Cura en ambiente seco, no húmedo F6 |
El alginato cálcico, derivado de algas, absorbe 15-20 veces su peso; al absorber el exudado forma un gel que no se adhiere al lecho, es hemostático y necesita un apósito secundario F6. Las películas barrera no irritantes y las pomadas de óxido de zinc son los dos grupos de productos barrera, sin diferencias de efectividad clínica entre ellos; las películas, al ser transparentes, permiten seguir la evolución de la lesión F6. En la piel perilesional expuesta a humedad excesiva se usan productos barrera sin alcohol F6. En la úlcera venosa macerada no se usan hidrocoloides ni films de poliuretano F2, y en la pierna se evitan los productos con lanolina o alcohol F4.
Ante úlceras de extremidad inferior profundas (Grado IV) altamente exudativas, son válidos para el control del exceso de exudado los apósitos de:
- Hidrogel.
- Film de poliuretano.
- Gasa.
- Alginato.
Ante úlceras de extremidad inferior altamente exudativas se recomienda proteger la piel perilesional mediante:
- Películas barrera no irritantes o pomadas a base de óxido de zinc.
- Apósitos hidrocoloides.
- Apósitos de film de poliuretano.
- Povidona iodada en solución.
Infección. Es la complicación más prevalente de la UEEII y una de las principales causas de su cronicidad F1. Sus signos clínicos incluyen la linfangitis periulcerosa, el cambio en las características del exudado, el edema y la fiebre F1. No se recomienda estudiar sistemáticamente la carga bacteriana sin síntomas y signos, porque la úlcera está colonizada y el cultivo siempre resulta positivo F1.
Toma de muestra según CONUEI. Hay tres métodos acreditados: el frotis con hisopo, la punción-aspiración y la biopsia; CONUEI considera la punción-aspiración el método electivo y la recomienda para obtener la muestra microbiana (nivel alto, grado 1A) F1. Si se sospecha biofilm, se envían al laboratorio tejidos desbridados del lecho para técnicas de microscopía y diagnóstico molecular F1. Técnica: la punción se hace a través de la piel íntegra periulceral, por el lado con más granulación, con una inclinación de unos 45°, aspirando 1-5 ml; si no hay pus, se carga la jeringa con medio mililitro de suero fisiológico F1. El frotis con hisopo solo recoge los contaminantes de superficie y se reserva para cuando no se puede usar otro método F8.
En EIR2023-140 la respuesta oficial es la punción-aspiración: es la metodología que recomienda CONUEI 2018 para las úlceras de la extremidad inferior F1. El consenso internacional del IWII (2022) prefiere la biopsia de tejido y, cuando no es posible, el hisopado con técnica de Levine, y menciona la aspiración de líquido (pus) como otro método posible F7. En el pie diabético, el IWGDF 2023 pide una muestra de tejido por legrado o biopsia y evitar el hisopo F12. Con la pregunta formulada para la úlcera de la extremidad inferior, la respuesta es la de CONUEI.
La metodología recomendada para la obtención de la muestra microbiana en una úlcera de extremidad inferior es:
- Frotis mediante hisopo.
- Punción-aspiración.
- Microscopía molecular.
- Biopsia.
Biofilm. El consenso del IWII (2022) enumera los criterios que indican su posible presencia: fracaso del tratamiento antibiótico apropiado, resistencia al antimicrobiano apropiado, recurrencia del retraso en la cicatrización al suspender el antibiótico, retraso en la cicatrización pese a cuidados óptimos, aumento del exudado/humedad, inflamación y eritema crónicos de bajo nivel, granulación deficiente o hipergranulación friable y signos secundarios de infección F7. Los cambios visibles no son indicadores concluyentes, y muchas heridas de aspecto sano contienen biofilm F7.
Entre los criterios de biofilm figura el aumento del exudado o de la humedad, no su disminución F7.
¿Cuál de los siguientes NO es un indicador de la presencia de biofilm en una herida?:
- Granulación deficiente / friable.
- Disminución del exudado / humedad.
- Recurrencia del retraso en la cicatrización tras el cese del tratamiento antibiótico.
- Signos sutiles de infección.
Factores que retrasan la cicatrización. La EWMA agrupa los factores de las heridas de difícil cicatrización en cuatro grupos: del paciente, de la herida, del profesional (habilidad y conocimientos) y de los recursos y el tratamiento F11. Entre los físicos del paciente cita la diabetes, la obesidad, la desnutrición, la edad avanzada, la isquemia y la vasculopatía periférica, el cáncer, la insuficiencia orgánica, la sepsis y las limitaciones de la movilidad F11. Entre los psicosociales, la ansiedad, la depresión, el aislamiento social (ausencia o escasez de contactos con familia, amigos y vecinos), las dificultades económicas y el dolor; en un estudio, la soltería se asoció de forma significativa al retraso de la cicatrización F11.
- Humedad: tanto el exceso de humedad (maceración) como la sequedad extrema afectan negativamente a la cicatrización F2.
- Nutrición e hidratación: hay que detectar y corregir la desnutrición y la deshidratación F2; en mayores de 65 años con una úlcera de más de 60 días se evalúa el estado nutricional con un cuestionario validado (MNA) F1.
- Fármacos: los corticoides, los citostáticos, los anticoagulantes orales y los AINE son los que más influencia negativa han mostrado F1.
- Salud mental y entorno: detectar déficit cognitivo, trastorno mental y exclusión social F2; el ámbito sociofamiliar influye en la calidad de vida y, en menor grado, en la evolución de la úlcera F1.
- Infección y exceso de exudado F1.
Entre los elementos que pueden enlentecer o impedir la cicatrización de heridas crónicas, señale cual NO es habitual:
- Deshidratación o sequedad excesiva.
- Exceso de humedad.
- Vivir solo.
- Problemas neurológicos.
6. Úlcera arterial e hipertensiva: tratamiento
Isquemia crítica. CONUEI la define como el dolor en reposo que precisa analgesia continuada más de dos semanas y/o la úlcera o lesión necrótica en la pierna o el pie con una presión sistólica en el tobillo < 50 mmHg, lo que se corresponde con un ITB < 0,30 F1. La AEEVH usa otro corte en su tabla: isquemia crítica con ITB < 0,5 F2. En la úlcera isquémica, la revascularización del eje arterial es la opción terapéutica de elección y debe hacerse sin demora F1.
Cura local antes de revascularizar. Mientras la extremidad no esté revascularizada, la cura será seca F2. En las necrosis secas de «miembros sin pulso» es mejor mantener un ambiente seco con un antiséptico y no ser agresivo desbridando, porque aumentaría el riesgo de necrosis húmeda, sepsis y amputación F2. Tras la revascularización se puede retirar el tejido desvitalizado con desbridamiento cortante, enzimático o autolítico F3. En la isquemia crítica los vendajes no serán compresivos y se limitarán a proteger la lesión; el vendaje compresivo está contraindicado antes de la revascularización F2. La guía gallega mantiene los vendajes no compresivos también después de revascularizar F3.
Posición y dolor. El paciente alivia el dolor poniendo la pierna en declive, pero eso produce edema; por eso hay que tratar el dolor para evitarlo F1. El manual del Servicio Cántabro de Salud aconseja evitar colgar la extremidad en la cama y elevar el cabecero unos 15 grados F4.
Antes de revascularizar, la AEEVH pide no intentar desbridar si se sospecha una perfusión inefectiva: mantener seco y derivar a valoración vascular F2. El manual cántabro desaconseja el desbridamiento cortante y el recorte de bordes, porque extendería la isquemia, y recomienda el enzimático F4. Lo común: nada de cortante en una pierna sin pulsos.
Úlcera hipertensiva. La revascularización no está indicada F3. El bloqueo simpático lumbar alivia mucho el dolor al principio, pero no mejora la cicatrización F1.
7. Pie diabético: por qué se ulcera y cómo se reconoce
Mecanismo. La úlcera del pie diabético suele aparecer en una persona con uno o más factores de riesgo, neuropatía periférica y/o enfermedad arterial periférica (EAP), más un acontecimiento precipitante F12. La neuropatía deja un pie insensible y a veces deformado; la pérdida de sensibilidad protectora, las deformidades y la limitación de la movilidad articular causan una carga biomecánica anormal F12. La gran mayoría de las personas con úlcera del pie diabético padecen neuropatía; la EAP está presente en hasta el 50 % y es un factor importante de mala cicatrización, gangrena y amputación F12. La mayoría de las úlceras son neuropáticas o neuroisquémicas; solo un pequeño porcentaje son puramente isquémicas, y estas son dolorosas F12.
La neuropatía sensitiva periférica es la causa componente más frecuente de la úlcera del pie: en un ensayo multicéntrico estaba presente en el 78 %, y la tríada neuropatía + traumatismo menor + deformidad en más del 63 % F14. Para CONUEI, la polineuropatía es el principal factor predisponente y sitúa al «pie normal» en un «pie de riesgo» F1. La microangiopatía diabética no parece la causa principal ni de la aparición de las úlceras ni de su mala cicatrización F12; no hay evidencias de su papel como factor predisponente F1.
| Factor (CONUEI) F1 | Qué es |
|---|---|
| Predisponente | La neuropatía (principal); se suman otros factores generales y locales |
| Desencadenante | Siempre traumático: intrínseco (presión sobre deformidades: dedos en garra o martillo, cabezas metatarsianas prominentes, hallux valgus, Charcot) o extrínseco (traumatismos físicos, químicos o térmicos no percibidos). El calzado inadecuado es el extrínseco más frecuente (20-30 % de las lesiones) |
| Agravante | La infección (principal) y la isquemia |
El factor que más explica las úlceras del pie diabético es la neuropatía periférica, por delante de la EAP, la deformidad, el calzado o el mal control glucémico F12,F14,F1. El calzado inadecuado es el desencadenante extrínseco más frecuente F1 y, para la revista de la SED, el principal factor desencadenante de la úlcera F17; la infección es el principal factor agravante F1.
El texto de CONUEI dice que no hay evidencias de que la microangiopatía sea factor predisponente F1, aunque su anexo 14 la rotula junto a la neuropatía entre los «factores predisponentes» F1. El IWGDF 2023 es claro: la microangiopatía no debe considerarse la causa principal de la úlcera F12.
¿Cuál es el principal factor implicado en la mayoría de las úlceras de pie en personas ancianas con diabetes mellitus?:
- La neuropatía periférica.
- La deformidad del pie.
- El calzado inadecuado.
- La enfermedad arterial periférica.
- El escaso control glucémico.
El factor predominante que hace a las personas diabéticas ser susceptibles de padecer graves lesiones en los pies es la:
- Infección.
- Arterioesclerosis.
- Microangiopatía.
- Macroangiopatía.
- Neuropatía.
Signos de la neuropatía en el pie. Sensitiva: pérdida de la sensación de protección y de la sensibilidad a la temperatura y al roce; el paciente no nota la úlcera F18. Motora: menor movilidad articular, deformidades, dedos en martillo o en garra, arco alto con cabezas metatarsianas prominentes y alteración de la marcha F18. Autonómica: menos sudoración, piel seca y agrietada, pies calientes, pulso amplio y venas dorsales dilatadas F18. La presión anormal provoca un engrosamiento de la piel, el callo o hiperqueratosis, que aumenta a su vez la presión, con hemorragia subqueratósica y, finalmente, úlcera F12. Síntomas: parestesias, disestesias y un dolor con exacerbación nocturna que mejora al levantarse y caminar F18; los primeros síntomas, de fibras finas, son dolor y sensación de quemazón y hormigueo F14.
Signos de la isquemia, en cambio: antecedente de claudicación y dolor en reposo que se alivia con la pierna colgando, rubor en declive y palidez a la elevación; se exploran los pulsos pedios F14; piel pálida, brillante, sin vello y delgada F2; frialdad, piel fina y seca, ausencia de vello F4. En el diabético con úlcera neuroisquémica, la neuropatía puede enmascarar los síntomas de la isquemia aunque sea grave F12.
El dolor neuropático empeora de noche y mejora al levantarse y caminar F18. El dolor isquémico en reposo se alivia dejando la pierna colgando (en declive) F14. La claudicación y la piel brillante sin vello son de la isquemia; la hiperqueratosis es de la neuropatía F12,F2.
Uno de los síntomas o signos en los pies debido a neuropatía diabética es:
- Claudicación intermitente.
- Dolor nocturno que cede con el declive del miembro afecto.
- Hiperqueratosis.
- Piel brillante con ausencia de pelo y cornificación de uñas.
| Úlcera neuropática | Úlcera isquémica |
|---|---|
| Indolora F18 | Dolorosa F18 |
| Pulsos normales F18 | Pulsos ausentes F18 |
| Aspecto en sacabocados F18 | Márgenes irregulares F18 |
| En la planta del pie, zonas de apoyo F18 | En los dedos F18 |
| Callosidades (hiperqueratosis) F18 | Callosidades ausentes o infrecuentes F18 |
| Pie seco y caliente, venas dilatadas F18 | Pie frío, pálido o cianótico F18 |
| Deformidades óseas F18 | Sin deformidades óseas F18 |
El IWGDF describe la úlcera como neuropática (pérdida de sensibilidad protectora sin EAP), neuroisquémica (las dos) o isquémica (EAP sin pérdida de sensibilidad) F12. En la neuroisquémica, la sensibilidad está afectada, los pulsos ausentes y la revascularización se plantea como en la isquémica F1; alrededor del 50 % de las lesiones del pie diabético son neuroisquémicas F1.
Magnitud. La incidencia de la úlcera del pie diabético a lo largo de la vida es del 19-34 %, con una incidencia anual del 2 %; tras cicatrizar, recidiva en el 40 % al año y en el 65 % a los 3 años F12. La úlcera precede hasta al 85 % de las amputaciones no traumáticas F12.
8. Pie diabético: exploración, riesgo y clasificación de la úlcera
Monofilamento de 10 g (Semmes-Weinstein). Se muestra antes en la mano (o el codo o la frente); se exploran tres sitios en cada pie sin que el paciente vea dónde se aplica; se apoya perpendicular a la piel con la fuerza justa para que se doble, en unos 2 segundos; nunca sobre una úlcera, un callo, una cicatriz o tejido necrótico; en cada sitio, dos aplicaciones reales y al menos una simulada F12. La sensibilidad protectora está presente en un sitio si el paciente acierta dos de las tres aplicaciones en ese sitio F12. La ADA pide el monofilamento anual en todas las personas con diabetes, junto con otra prueba (pinchazo, temperatura, reflejos o vibración con diapasón de 128 Hz): monofilamento ausente más otra prueba alterada confirman la pérdida de sensibilidad protectora F14.
Otras pruebas. El diapasón de 128 Hz se aplica sobre la cara dorsal de la falange distal del primer dedo; es positivo si responde bien a dos de tres aplicaciones F12. El test de Ipswich (tocar 1-2 segundos la punta de los dedos primero, tercero y quinto) sirve si no hay monofilamento ni diapasón; la pérdida de sensibilidad es probable si no se percibe en 2 o más sitios F12. La EAP es menos probable con ondas Doppler trifásicas o bifásicas, un ITB de 0,9-1,3 y un índice dedo-brazo ≥ 0,70 F12. La calcificación de la media eleva la presión del tobillo y resta precisión al ITB F12; la presión sistólica del dedo es más exacta, y < 30 mmHg sugiere EAP e incapacidad para cicatrizar F14.
| Riesgo IWGDF 2023 F13 | Características | Revisión del pie |
|---|---|---|
| 0 · muy bajo | Sin pérdida de sensibilidad protectora (PSP) ni signos de EAP | Una vez al año |
| 1 · bajo | PSP o EAP | Cada 6-12 meses |
| 2 · moderado | PSP + EAP, o PSP + deformidad, o EAP + deformidad | Cada 3-6 meses |
| 3 · alto | PSP o EAP y además úlcera previa, amputación (menor o mayor) o enfermedad renal terminal | Cada 1-3 meses |
Las frecuencias de revisión se basan en la opinión de expertos F13. En todo paciente diabético se hace una valoración completa del pie al menos una vez al año F1.
| Clasificación de la úlcera | Qué valora |
|---|---|
| Wagner (Meggitt-Wagner) | Profundidad: grado 0 zona pre o posulcerosa; 1 úlcera superficial; 2 hasta tendón o cápsula articular; 3 tejidos más profundos; 4 gangrena del antepié; 5 gangrena de todo el pie (más de dos tercios) F12 |
| Universidad de Texas | Matriz 4 × 4: profundidad (grados 0-3) y presencia de infección (estadio B), isquemia (C) o ambas (D); no incluye el tamaño F12 |
| SINBAD | Localización, isquemia, neuropatía, infección bacteriana, área y profundidad, con 0 o 1 punto cada una (máximo 6) F12,F13; la que recomienda el IWGDF para comunicarse entre profesionales F12 |
| WIfI | Herida, isquemia e infección, para estimar el riesgo de amputación y el beneficio de revascularizar F12 |
Wagner es la clasificación con más estudios de validación, pero el IWGDF la considera de mala discriminación clínica porque no recoge por separado el área, la neuropatía, la infección ni la EAP; recomienda SINBAD F12. CONUEI (2018) recomendaba Wagner-Merrit y/o Texas para los grados clínicos y la clasificación del IWGDF para el riesgo F1.
9. Pie diabético: autocuidados, calzado y tratamiento
Educación para el autocuidado (IWGDF, persona con riesgo 1 o superior) F12:
- Inspección diaria de toda la superficie de ambos pies, incluidas las zonas interdigitales; si no puede verlos, que le ayude otra persona F12; con un espejo irrompible si hace falta F14.
- No andar descalzo, ni con calcetines sin zapato, ni en chanclas o zapatillas de suela fina, ni en casa ni fuera F12.
- Lavar los pies a diario con agua a menos de 37 °C y secarlos con cuidado, sobre todo entre los dedos F12; evitar sumergirlos en un baño F12.
- No usar calefactores ni bolsas de agua caliente para calentar los pies F12.
- Emolientes para la piel seca, pero no entre los dedos, donde causan humedad y maceración F12.
- No usar agentes químicos ni callicidas para callos y durezas: acudir al podólogo F12.
- Cortar las uñas en línea recta F12.
- Calcetines sin costuras (o con las costuras hacia fuera), cambiados a diario y que no aprieten; mirar y meter la mano dentro del zapato antes de ponérselo F12.
El IWGDF dice agua a menos de 37 °C F12; las fichas de la SED para pacientes, agua tibia (37 °C) F16. Lo común: agua templada, nunca caliente.
Las recomendaciones de la Sociedad Española de Diabetes para el paciente de riesgo 1 coinciden: lavado y secado meticuloso, especialmente entre los dedos, sin fuentes de calor; hidratación de todo el pie excepto entre los dedos; el corte de uñas debe ser recto y se deben limar suavemente las esquinas; no automanipular uñas, callos ni durezas; y no caminar nunca descalzo F16. La ficha de riesgo 0 de la SED dice: corta las uñas rectas, sin apurar, y lima los bordes; nunca descalzo, siempre con calcetines, y evitar las fuentes de calor intenso directamente sobre los pies: bolsas de agua caliente, mantas eléctricas, calefactores, braseros F19. La ADA desaconseja también el calzado abierto por delante F14.
¿Qué recomendación sobre el cuidado de los pies es adecuada para una señora de 75 años con Diabetes Mellitus tipo 2?:
- Mantener los pies calientes para mejorar la circulación, aunque para ello se tengan que acercar a una fuente de calor.
- Caminar descalza para endurecer la piel.
- Secar completamente los pies, incluidas las zonas interdigitales.
- No utilizar cremas suavizantes, es preferible que estén muy secos.
- Mantener los pies sumergidos en agua diariamente durante al menos 15 minutos
El cuidado preventivo de los pies de un paciente de 43 años con diabetes tipo 1 desde hace 12, debe incluir:
- Eliminar las callosidades siempre con cuchilla nueva después de mantener los pies en remojo.
- Cortar las uñas rectas y limar los ángulos siguiendo el contorno del dedo.
- Caminar descalzo diariamente 10-15 minutos.
- Utilizar calzado abierto y bien ajustado en el verano.
- Calentar los pies con manta eléctrica si están muy fríos.
Calzado. En la persona con riesgo 1 o superior, usar un calzado inadecuado o caminar descalzo son las principales causas de traumatismos que provocan úlceras en los pies F12. La revista de la SED lo resume así: el principal factor desencadenante de una úlcera en el pie es el uso de un calzado inadecuado F17. Para que el calzado sea adecuado, su longitud interior debe ser 1-2 cm mayor que el pie, sin quedar apretado ni holgado; la anchura interna igual a la del pie a la altura de las articulaciones metatarsofalángicas, y la altura suficiente para todos los dedos F12,F15. El ajuste se comprueba con el paciente de pie (en bipedestación), preferiblemente al final del día, cuando el pie puede estar hinchado F12,F15. Quien tiene riesgo 2 o 3 debe llevar calzado terapéutico adaptado a su pie F15. Con pérdida de sensibilidad, el calzado se lleva en todo momento, dentro y fuera de casa F12.
El zapato sobra 1-2 cm (no milímetros) F12,F15; algunas fichas de la SED para pacientes dicen 1-1,5 cm F16. El ajuste se mira de pie y a última hora del día, no sentado F15. A quien ha perdido la sensibilidad nunca se le aconseja andar descalzo: debe llevar zapato también en casa F12.
Según la Sociedad Española de Diabetes, encontramos dentro de las recomendaciones del calzado para el paciente diabético:
- Se debe comprobar el ajuste del calzado con el paciente sentado, preferiblemente al final del día.
- La parte interna del zapato debe ser 1-2 mm más larga que el pie.
- El calzado inadecuado es una de las causas principales de ulceración.
- A los pacientes con pérdida de sensibilidad en el pie tras la realización de exploración con el monofilamento de semmes-weinstein, se le recomendará andar descalzos en casa para mejorar la sensibilidad que el calzado inhibe.
Descarga. El tratamiento de elección para descargar una úlcera plantar neuropática es un dispositivo no removible hasta la rodilla: el yeso de contacto total o una bota removible convertida en no removible F12. Si está contraindicado o no se tolera, un dispositivo removible hasta la rodilla o el tobillo F12.
Infección. Se diagnostica con al menos dos signos de inflamación (rubor, calor, induración, dolor) o secreción purulenta, aunque la neuropatía y la isquemia pueden atenuarlos; se clasifica (IWGDF/IDSA) en leve, moderada (más profunda que la piel o celulitis extensa) o grave (con signos sistémicos), con o sin osteomielitis F12. En la leve hay al menos dos de estos signos: tumefacción o induración, eritema de más de 0,5 cm y menos de 2 cm alrededor de la herida, dolor local, calor local o secreción purulenta; en la moderada, eritema de 2 cm o más o afectación de tejidos más profundos que la piel y el subcutáneo, sin signos sistémicos; en la grave, dos o más criterios de respuesta inflamatoria sistémica (temperatura > 38 °C o < 36 °C, frecuencia cardíaca > 90, frecuencia respiratoria > 20, leucocitos > 12.000 o < 4.000) F13. Para el cultivo se toma tejido por legrado o biopsia, evitando el hisopo F12. La osteomielitis se orienta con la prueba de sonda-hueso (probe-to-bone), la radiografía simple y la VSG, PCR o procalcitonina F12. Las úlceras no infectadas no se tratan con antibióticos F12.
Todas las preguntas del tema (14)
De la más reciente a la más antigua. Las respuestas, en el solucionario.
Entre los trastornos cutáneos que pueden conducir a úlceras de etiología venosa, la lipodermatoesclerosis es:
- Una lesión cutánea secundaria a extravasación de hematíes y depósitos de hemosiderina.
- Una zona cutánea indurada que afecta a la piel y tejido celular subcutáneo, formando placas hiperpigmentadas.
- Una zona cutánea de aspecto blanquecino, a menudo surcadas por capilares y varículas.
- Una lesión cutánea secundaria a la inflamación de los vasos linfáticos, por lo general de etiología bacteriana.
Según la Sociedad Española de Diabetes, encontramos dentro de las recomendaciones del calzado para el paciente diabético:
- Se debe comprobar el ajuste del calzado con el paciente sentado, preferiblemente al final del día.
- La parte interna del zapato debe ser 1-2 mm más larga que el pie.
- El calzado inadecuado es una de las causas principales de ulceración.
- A los pacientes con pérdida de sensibilidad en el pie tras la realización de exploración con el monofilamento de semmes-weinstein, se le recomendará andar descalzos en casa para mejorar la sensibilidad que el calzado inhibe.
Ante úlceras de extremidad inferior profundas (Grado IV) altamente exudativas, son válidos para el control del exceso de exudado los apósitos de:
- Hidrogel.
- Film de poliuretano.
- Gasa.
- Alginato.
En la evaluación de los signos y síntomas más prevalentes atribuibles a la úlcera de etiología venosa, NO se encuentra habitualmente:
- Localización: zona lateral interna del tercio distal de la pierna.
- Forma redonda-oval con bordes excavados.
- Dolor persistente, con exacerbación al colocar la extremidad en posición decúbito.
- Tejido periulceroso con signos de insuficiencia venosa crónica avanzada: pigmentación, eccema y lipodermatoesclerosis, entre otros.
La compresión es la piedra angular del tratamiento de la úlcera de etiología venosa. Sin embargo, desde el punto de vista práctico, una adecuada compresión NO permite:
- Favorecer el flujo venoso de retorno.
- Reducir el edema.
- Disminuir el riesgo de infección en la herida.
- Reducir la sintomatología de la disfunción venosa como dolor o pesadez.
Ante úlceras de extremidad inferior altamente exudativas se recomienda proteger la piel perilesional mediante:
- Películas barrera no irritantes o pomadas a base de óxido de zinc.
- Apósitos hidrocoloides.
- Apósitos de film de poliuretano.
- Povidona iodada en solución.
Un paciente con una úlcera venosa en miembros inferiores presenta una sintomatología y manifestaciones clínicas características, ¿Cuál de las siguientes respuestas no es propia de esta situación?:
- Piel gruesa y endurecida.
- Edema significativo.
- Claudicación intermitente.
- Pulsos normales.
Uno de los síntomas o signos en los pies debido a neuropatía diabética es:
- Claudicación intermitente.
- Dolor nocturno que cede con el declive del miembro afecto.
- Hiperqueratosis.
- Piel brillante con ausencia de pelo y cornificación de uñas.
Mujer de 58 años, en seguimiento en consulta de enfermería de atención primaria para control de enfermedades crónicas y fomento del autocuidado, con antecedentes de insuficiencia venosa crónica. Presenta una úlcera en tercio distal inferior de pierna derecha desde hace 3 meses, pulsos conservados, exudado seroso y piel periulceral macerada. Tiene un Índice Tobillo Brazo (ITB) de 0,9 ¿Qué tipo de compresión aplicarías?:
- A pesar de los síntomas, el ITB nos indica que nos encontramos ante una isquemia severa en la que está contraindicada la compresión.
- El ITB nos indica que estamos ante una úlcera mixta, en la que está contraindicada la compresión fuerte y puede realizarse compresión de 20 mmHg bajo prescripción médica.
- El ITB es innecesario. Los síntomas muestran una úlcera venosa que requiere compresión con vendaje elástico de una capa.
- El ITB nos indica que estamos ante una úlcera venosa en la que está indicada la aplicación de compresión fuerte de 40 mm Hg mediante vendaje multicapa.
Un paciente con una úlcera venosa en miembros inferiores presenta una sintomatología y manifestaciones clínicas características. Señale la respuesta INCORRECTA:
- La úlcera suele ser superficial y de aspecto rosáceo.
- Edema significativo.
- Claudicación intermitente.
- Pulsos normales.
¿Qué recomendación sobre el cuidado de los pies es adecuada para una señora de 75 años con Diabetes Mellitus tipo 2?:
- Mantener los pies calientes para mejorar la circulación, aunque para ello se tengan que acercar a una fuente de calor.
- Caminar descalza para endurecer la piel.
- Secar completamente los pies, incluidas las zonas interdigitales.
- No utilizar cremas suavizantes, es preferible que estén muy secos.
- Mantener los pies sumergidos en agua diariamente durante al menos 15 minutos
El factor predominante que hace a las personas diabéticas ser susceptibles de padecer graves lesiones en los pies es la:
- Infección.
- Arterioesclerosis.
- Microangiopatía.
- Macroangiopatía.
- Neuropatía.
¿Cuál es el principal factor implicado en la mayoría de las úlceras de pie en personas ancianas con diabetes mellitus?:
- La neuropatía periférica.
- La deformidad del pie.
- El calzado inadecuado.
- La enfermedad arterial periférica.
- El escaso control glucémico.
El cuidado preventivo de los pies de un paciente de 43 años con diabetes tipo 1 desde hace 12, debe incluir:
- Eliminar las callosidades siempre con cuchilla nueva después de mantener los pies en remojo.
- Cortar las uñas rectas y limar los ángulos siguiendo el contorno del dedo.
- Caminar descalzo diariamente 10-15 minutos.
- Utilizar calzado abierto y bien ajustado en el verano.
- Calentar los pies con manta eléctrica si están muy fríos.
Preguntas que también podrían ser de este tema (3)
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¿Cuál de los siguientes NO es un indicador de la presencia de biofilm en una herida?:
- Granulación deficiente / friable.
- Disminución del exudado / humedad.
- Recurrencia del retraso en la cicatrización tras el cese del tratamiento antibiótico.
- Signos sutiles de infección.
La metodología recomendada para la obtención de la muestra microbiana en una úlcera de extremidad inferior es:
- Frotis mediante hisopo.
- Punción-aspiración.
- Microscopía molecular.
- Biopsia.
Entre los elementos que pueden enlentecer o impedir la cicatrización de heridas crónicas, señale cual NO es habitual:
- Deshidratación o sequedad excesiva.
- Exceso de humedad.
- Vivir solo.
- Problemas neurológicos.
Solucionario
| Nº | Pregunta | Respuesta oficial | Notas |
|---|---|---|---|
| P1 | EIR 2025 · 136 | 2 | |
| P2 | EIR 2025 · 103 | 3 | |
| P3 | EIR 2022 · 131 | 4 | |
| P4 | EIR 2021 · 148 | 3 | |
| P5 | EIR 2019 · 141 | 3 | hoja del archivo oficial |
| P6 | EIR 2019 · 97 | 1 | hoja del archivo oficial |
| P7 | EIR 2018 · 81 | 3 | hoja del archivo oficial |
| P8 | EIR 2018 · 62 | 3 | hoja del archivo oficial |
| P9 | EIR 2017 · 48 | 4 | |
| P10 | EIR 2016 · 118 | 3 | hoja del archivo oficial |
| P11 | EIR 2012 · 78 | 3 | reconstruida por un tercero |
| P12 | EIR 2012 · 34 | 5 | reconstruida por un tercero |
| P13 | EIR 2011 · 91 | 1 | |
| P14 | EIR 2007 · 35 | 2 | reconstruida por un tercero |
| P15 | EIR 2025 · 135 | 2 | |
| P16 | EIR 2023 · 140 | 2 | hoja del archivo oficial |
| P17 | EIR 2020 · 54 | 4 |
Fuentes
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- F2 Asociación Española de Enfermería Vascular y Heridas (AEEVH). Roldán Valenzuela A (coord.) et al. Consenso sobre úlceras vasculares y pie diabético de la AEEVH. Guía de práctica clínica. 3.ª ed. 2017. · https://aeevh.org/wp-content/uploads/2020/04/Guia-de-Practica-Clinica-web.pdf · consultada 2026-09-27
- F3 Servizo Galego de Saúde (SERGAS), Dirección General de Asistencia Sanitaria. Guía práctica de úlceras de la extremidad inferior. Colección de guías prácticas de heridas del Servicio Gallego de Salud, guía n.º 2. Santiago de Compostela; 2016. · https://extranet.sergas.es/catpb/Docs/cas/Publicaciones/Docs/AtEspecializada/PDF-2511-es.pdf · consultada 2026-09-27
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- F5 Junta de Andalucía, Consejería de Salud. Insuficiencia venosa crónica: proceso asistencial integrado. Sevilla; 2003 (ISBN 84-8486-118-X). · https://www.juntadeandalucia.es/export/drupaljda/salud_5af1957095b94_insuficiencia_venosa.pdf · consultada 2026-09-27
- F6 GNEAUPP. Manejo local de las úlceras y heridas. Documento Técnico GNEAUPP n.º III. 2.ª edición, noviembre de 2018. · https://gneaupp.info/wp-content/uploads/2018/11/GNEAUPP.DT03.Tratamiento.pdf · consultada 2026-09-27
- F7 International Wound Infection Institute (IWII). La infección de heridas en la práctica clínica. Principios de las mejores prácticas. Actualización del documento de consenso, 2022 (versión española difundida por el GNEAUPP). · https://gneaupp.info/wp-content/uploads/2022/08/iwii-cd-2022-es-web.pdf · consultada 2026-09-27
- F8 GNEAUPP. Normas básicas para la obtención de una muestra de exudado de una úlcera por presión y otras heridas crónicas. Documento n.º IV del GNEAUPP (sin fecha; citado por CONUEI 2018). · https://gneaupp.info/wp-content/uploads/2014/12/normas-basicas-para-la-obtencion-de-una-muestra-de-exudado-de-una-ulcera-por-presion-y-otras-heridas-cronicas.pdf · consultada 2026-09-27
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- F10 Carrasco Carrasco JE, Díaz Sánchez S. Recomendaciones para el manejo de la enfermedad venosa crónica en Atención Primaria. SEMERGEN (Grupo de Vasculopatías); 2015 (ISBN 978-84-944148-1-7). Edición patrocinada por Servier. · https://semergen.es/resources/files/noticias/venosaCrocina_1.pdf · consultada 2026-09-27
- F11 European Wound Management Association (EWMA). Documento de posicionamiento: Heridas de difícil cicatrización: un enfoque integral. Londres: MEP Ltd; 2008 (versión oficial en español). · https://ewma.org/wp-content/uploads/2008/05/Spanish-EWMA-Hard2Heal-2008.pdf · consultada 2026-09-27
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- F13 International Working Group on the Diabetic Foot (IWGDF). IWGDF Guidelines on the prevention and management of diabetes-related foot disease, 2023 (versión original en inglés: tabla 1 de estratificación del riesgo y tabla 1 de la guía de infección IWGDF/IDSA). · https://iwgdfguidelines.org/wp-content/uploads/2023/07/IWGDF-Guidelines-2023.pdf · consultada 2026-09-27
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- F16 Sociedad Española de Diabetes (SED), Grupo de Trabajo de Pie Diabético. Dòria Cervós M, Samaniego Muñoz J. Cuida tus pies: indicaciones para la prevención de úlceras de pie diabético según tu riesgo 1 (infocard, 2026). · https://www.sediabetes.org/wp-content/uploads/Riesgo-1.pdf · consultada 2026-09-27
- F17 Jiménez González S, Rubio García JA. ¿Podemos prevenir el pie diabético? Diabetes (revista de la Sociedad Española de Diabetes), n.º 89, octubre de 2024, pp. 2-5. · https://www.revistadiabetes.org/wp-content/uploads/%C2%BFPodemos_prevenir_el_pie_diabetico.pdf · consultada 2026-09-27
- F18 Pérez Martínez I, Mohamed Villanueva E, Montoro Robles MI, et al. Guía para la prevención y cuidado del pie del paciente diabético. Madrid: Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), Ministerio de Sanidad; 2019 (NIPO 736-19-014-0). · https://ingesa.sanidad.gob.es/dam/jcr:e0235f6e-187d-430b-bcd9-efc9ad7e86f7/Guia_Prevencion_Pie_Diabetico.pdf · consultada 2026-09-27
- F19 Sociedad Española de Diabetes (SED), Grupo de Trabajo de Pie Diabético. Altonaga Calvo BJ, Blasco Gil S. Cuida tus pies: indicaciones para la prevención de úlceras de pie diabético según tu riesgo 0 (infocard, sin fecha; cita las guías IWGDF 2023). · https://www.sediabetes.org/wp-content/uploads/Riesgo-0.pdf · consultada 2026-09-27
Pendiente de verificar
- EIR2025-136: ninguna fuente válida leída define la lipodermatoesclerosis con la fórmula literal de la opción oficial («zona cutánea indurada … formando placas hiperpigmentadas»); la sección la explica con la OMC 2004, SEMERGEN 2015 y la AEEVH. Las definiciones originales de la CEAP (Eklöf 2004; Lurie 2020) y el consenso VEIN-TERM no se han podido leer (web de la revista bloqueada, sin copia en la Wayback Machine).
- EIR2020-054: no se ha localizado la fuente de la lista de factores que usa la pregunta (deshidratación o sequedad, exceso de humedad, vivir solo, problemas neurológicos). La sección se apoya en la EWMA 2008, la AEEVH y CONUEI, que no citan los problemas neurológicos como factor general de retraso.
- EIR2025-103: no se ha encontrado el documento de la SED con el texto exacto de la pregunta; la sección usa la infocard de calzadoterapia de la SED, su revista y el IWGDF 2023. Faltan por leer la página «Autocuidado del pie diabético» de la SED (el contenido no carga) y las preguntas frecuentes de la Fundación SED (dominio caído).
- Guía ESVS 2022 de enfermedad venosa crónica (DOI 10.1016/j.ejvs.2021.12.024): web oficial bloqueada y sin copia en la Wayback Machine al preparar el tema; habría que contrastar con ella los umbrales de ITB para la compresión.
- Comprobar la temperatura del agua del lavado de pies con el codo o un termómetro: no consta en ninguna fuente válida consultada (el IWGDF dice agua a menos de 37 °C y la SED, agua tibia a 37 °C).
- Actualización de la CEAP de 2020 (Lurie F et al., J Vasc Surg Venous Lymphat Disord 2020;8:342-352, DOI 10.1016/j.jvsv.2019.12.075): web de la revista bloqueada y sin copia en la Wayback Machine; solo se conoce por una revisión secundaria (C2r, C4c corona flebectásica, C6r). Leerla para completar la tabla CEAP.